Compramos la Woom GO 3 Automagic como la segunda bici de nuestro hijo, después de que aprendiera a andar en una Woom 2, y la transición fue realmente muy buena. Ya teníamos una experiencia positiva con la marca, así que sabíamos qué esperar en términos de calidad y diseño.
La bici es ligera, lo que para niños pequeños marca una gran diferencia: puede manejarla con confianza y sin frustrarse. El sistema Automagic es uno de los puntos que más nos gustó, porque cambia de marcha automáticamente según la velocidad, sin que el niño tenga que pensar en eso. En subidas suaves se nota mucho la ayuda, y en terreno plano pedalea cómodo y fluido.
El tamaño y la geometría están muy bien pensados para su edad; se siente estable y segura, pero sin ser torpe. Además, los frenos responden bien y son fáciles de accionar para manos pequeñas, algo que como padre se agradece.
No es la bicicleta más barata del mercado, pero en nuestro caso ha valido la pena. La durabilidad, el diseño enfocado en niños y la experiencia positiva desde la Woom 2 hacen que la inversión tenga sentido. Es una bici que realmente acompaña el progreso del niño y le da ganas de salir a andar más seguido.
En resumen, una excelente opción si buscas una bicicleta bien diseñada para niños que ya saben pedalear y quieres darles un siguiente paso sin complicaciones.